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sábado, 7 de mayo de 2011

Como en los tiempos de antes

No estaba presupuestado, después de aquella seguidilla de clásicos españoles, el común futbolero no pensaría en la idílica Libertadores. Por si fuera poco, los resultados de la ida no daban lugar a aparentes sorpresas, pero, solo es recordar el nombre y la historia de esta competición para poner en tela de juicio dicha afirmación. Sin embargo, el primer partido de la jornada de vuelta, justificaba dicha máxima aunque por poco no lo hace. América de México recibía al Santos de Neymar y Ganso, un equipo que sobrevive a base de los destellos de este par, la experiencia adjunta a la polivalencia que aporta Elano y desde aquel partido a los reflejos de su portero Rafael. En Querétaro, Santos salió con ganas de marcar un gol fuera de contexto y matar la eliminatoria que lideraban con el 1-0 conseguido en Brasil. No lograron marcar un gol pero si sufrieron. Como mínimo América mereció el empate y llevar la serie a los penaltis, pero, quizás los Dioses del fútbol preveían el descalabro que estaba por venir. El partido termino 0-0 con Rafael como figura y el Santos como primer clasificado a cuartos de final. Las otras llaves al parecer no admitían desconciertos. Internacional de Porto Alegre había sacado un valioso empate 1-1 del mítico Estadio Centenario ante el histórico Peñarol que volvía a la competición donde es pentacampeón. Fluminense, un equipo in crescendo y con una plantilla envidiable, acostumbrado a las épicas parecía no necesitarlas debido al 3-1 que había logrado en Brasil ante Libertad. Cruzeiro, el mejor equipo de la primera fase, se llevó de Colombia un 1-2 a favor ante el Once Caldas. Por último, Universidad Católica, el tapado de esta Libertadores, salió con una peligrosa victoria ante Gremio en Brasil 1-2. El viento al parecer soplaba a favor de un solo lado.
 
En el gigante de América, Brasil, más en específico en Beira-Mar acontecía el primer acto, el campeón defensor Internacional de Porto Alegre, alineaba a Bollati y Guiñazu como puntos de equilibrio y estandartes de la base de la jugada con desmarques de apoyo en la segunda jugada; a Kléber para generar amplitud y superioridad en la banda izquierda así como D’ Alessandro en el rol de la administración de los tres carriles en los últimos ¾ de cancha. Con estas premisas, Oscar al minuto y 20 segundos ponía en ventaja al equipo brasileño más argentino.  Inefablemente el marcador al descanso era de 1-0 cuando podía haber tenido un 3 o 4 tranquilamente en favor del Colorado. En la segunda parte, si mi cronómetro no me falla, a los 20 segundos de iniciada la misma, Alejandro Martinuccio empataba el partido tras una jugada rápida de primeros toques. Cabe destacar, que ambos equipos encajaron goles al inicio de las respectivas etapas, lo que desnuda la falta de concentración con la que afrontaban ambos equipos el marcador. Cerca del minuto 50, al más estilo uruguayo, en un centro desde la banda izquierda Juan Manuel Olivera manda un cabezazo al ángulo y enmudecía un estadio entero, tal cual como Ghiggia lo hizo aquel 16 de Julio hace 61 años. Una vez más Uruguay destrozabala ilusión a Brasil.

En el segundo acto, Libertad recibía a Fluminense, Cruzeiro a Once Caldas y Universidad Católica a Gremio, todo en simultáneo. Concentrado en lo que acontecía en el  Arena do Jacaré, Once Caldas mandaba para la remontada a Wason Rentería como punta aprovechando su talento en el 1x1 y el poco talento defensivo de la zaga del Cruzeiro, Dayro Moreno como playmaker y Mirabaje-Carbonero, como volantes buscando el fuera-dentro. El equipo colombiano no dudó en ir a por el marcador, tanto así que a pesar de las innumerables ocasiones que dispuso su pésima efectividad le negó irse arriba en el marcador durante la primera etapa. En el segundo tiempo, Osorio cambiaba a uno de sus mediocentros por Pajoy, buscando romper la endeble banda derecha del Raposa. La entrada de Pajoy le imprimió más vértigo y velocidad al juego así como le generó ocasiones de gol que seguían sin aprovechar los colombianos. No fue hasta un córner donde el central Amaya conectó un cabezazo que encendía de nuevo la esperanza. 5 minutos después en una llegada de Pajoy que de forma absurda pierde dos goles en la misma jugada pero que Dayro Moreno de forma poética mandaba a guardar dejando así para sorpresa de los mismo hinchas del Once, al equipo en cuartos. Ya el Cruzeiro, sin un plan de juego definido y muy desorganizado trato de hacer en 15 minutos lo que no quiso hacer en 75. Tanta fue la impotencia, que su entrenador Cuca le propinó un codazo al jugador Rentería, y para continuar con la recreación de la vieja Libertadores, el kinesiólogo de los colombianos entró al campo y frenó un ataque del Cruzeiro, dando paso así a una trifulca digna de la libertadores de los 80. Al mismo tiempo, en el militante limítrofe suroccidental Boliviano, Libertad se imponía al Fluminense 1-0, que no le alcanzaba para la clasificación, pero luego un remate de media distancia de Salinas, daba el insólito 2-0 y para colmo un cabezazo sobre el final el equipo más equilibrado de la primera fase sepultaba al Flu con un 3-0 . Más al éste Sudamericano, en Chile, la Católica a falta de 5 minutos acababa con las ilusiones del Gremio, con un testarazo de Mirosevic en el juego aéreo impidiendo justamente que el más mediocre de los brasileños avanzará de ronda. ¡Que jornada para el fútbol brasileño! Lo curioso es que debido al crecimiento económico (y futbolístico) del país, es muy contradictorio este genocidio de equipos en octavos de final.

El último acto estaría precedido de un soporífero Cerro Porteño-Estudiantes. Viajando de nuevo al Corazón de América el equipo paraguayo mediante los penales despidió al Pincharratas en el peor partido de la fase de knockout, el cual considero suprainnecesario recordar o analizar. Retrocediendo al norte americano, los protagonistas a Junior y Jaguares así como Vélez y Liga Deportiva Universitaria de Quito. El equipo barranquillero recibía a los felinos en el Estadio Metropolitano con un 1-1 en el global. Pasados los minutos del primer tiempo se podía divisar la mansa transición ofensiva del equipo de Jaguares así como su respetable fase defensiva posicional. Los mexicanos presionaban en la zona de pérdida y se iban acumulando atrás poco a poco, aunque no desprendían muchos hombres en el ataque, solo Jackson Martínez y Edgar Andrade sobresalían. En defensa solían ganar los balones aéreos y con el transcurrir de los minutos se fueron asentando en defensa. Los colombianos eran un equipo muy largo, existía una distancia considerable entre los dos delanteros Bacca y Páez y el creador de juego Giovanny Hernández, no obstante, no aportaban desmarques de ruptura en donde Hernández es experto en romper líneas. La fase ofensiva del Junior estaba muerta. Igualmente Valencia y Viáfara, encargados de generar superioridad en el medio campo, así como de participar en la segunda jugada, tuvieron una noche discretísima. En defensa, el repliegue era un desastre, agolpando gente en lugares de poca trascendencia, en adición, salían a presionar en el momento inadecuado dejando espacios que aprovecharon en una que otra ocasión los mexicanos. Con 2 errores garrafales del portero de Chiapas (que insólitamente fue cambiado durante el partido y agredió a su DT por la decisión) más un penal un poco dudoso llegaron los 3 goles del Junior, en Jaguares, dos de los tres goles fueron errores defensivos de benjamines por parte del Tiburón. El marcador final fue 3-3 donde los mexicanos contra pronósticos enfrentarán a Cerro Porteño.

El telón se cerraba en la mitad del mundo, en Quito, con Vélez-Liga, retrasado por problemas de iluminación, donde Liga obligado a remontar el 3-0 sufrido en el José Amalfitani y movido por su misteriosa revitalización estilo ave Fénix cuando juega de local, no logró marcar durante la eliminatoria. Con 2 bajas importantísimas, como Neicer Reascos, el carrilero que le aporta una superioridad en banda magnífica, y sin Cristian Bolaños, su playmaker, y con Patricio Urrutia, que le da un plus en el mediocampo, con su media distancia y la automatizada búsqueda de los delanteros de Liga por el rebote, así como su manejo de la segunda jugada, en el banquillo, dependían del delantero argentino Hernán Barcos, que tuvo opciones para llevarse al menos 1 gol  pero que el destino negó. Entre tanto Vélez, equipo que posee la mejor fase ofensiva en general, de todo el campeonato, sufrió y aguantó el alud de ocasiones de los ecuatorianos con su más que aceptable defensa, pero que en 2 contragolpes abultó la eliminatoria a un 5-0 final. Con Ricky Alvarez y Augusto Fernández, aportando gambeta y desequilibrio en la zona de definición, así como la potencia de Santiago “el tanque” Silva, El fortín tiene serias opciones de aspirar al título.

Una noche histórica en la Libertadores, de los 5 equipos brasileños en el torneo, 4 se despidieron el mismo día, solo Santos sobrevive. La mística que envuelve al estadio de LDUQ sufrió un revés. Las remontadas estuvieron a la orden del día, la suerte también, como ocurrió con Cerro y Jaguares. Queda Libertadores. Los cuartos están a la vuelta de la esquina. Serás lo que debas ser…como en los tiempos de antes.

jueves, 10 de marzo de 2011

La Belleza de la Libertadores


Sus inicios se remontan a la década de los 10, clubes de dos países que parecen iguales, en muchos aspectos pero distintos hasta en la forma de jugar al fútbol,  disputaban un ida y vuelta, en la denominada Copa del Río de la Plata; años después, clubes de otros países también quisieron entrar a la pachanga del fútbol internacional, en específico el Colo-Colo de Chile, que organizó el Campeonato Sudamericano de Campeones que ganaría el Vasco Da Gama de Brasil. El feto estaba, faltaba que diera a luz, faltaba ese empujoncito. No obstante, vinieron más cotejos internacionales y demás, pero no fue hasta el año de 1959, con Brasil como flamante campeón mundial, que se propuso crear una Copa que incluyera todos los equipos suramericanos y que mantuviese vivo el espíritu y pasión del fútbol en la parte sur del continente. Uruguay-2 veces campeón del mundo en ese momento-que tenía la batuta por obvias razones en las decisiones futbolísticas a nivel regional se opuso a la creación de la Copa argumentando que bajaría el nivel de las selecciones nacionales. En un principio se quiso que se jugara la Copa cada 4 años, después cada 2, al final se dejó en 1 año. Con la federación uruguaya en contra y 9 a favor, en la 24ava cumbre de la CONMEBOL celebrada en Buenos Aires, se creó el torneo sudamericano. ¿Qué nombre llevaría? Por capricho del entonces presidente de la CONMEBOL, José Ramos de Freitas, el torneo sería un homenaje a los “héroes” de la historia sudamericana, los famosos “libertadores” que nos quitaron el yugo de los imperios europeos. Así la Copa Libertadores de América dio a luz. En fin, dejemos a un lado la demagogia barata y sigamos.
La primera edición de la Libertadores fue en el año 1960. Los campeones de las ligas suramericanas participaban. Solo los campeones de Perú, Venezuela y Ecuador fueron ausentes. La primera libertadores la ganó Peñarol de Uruguay, de la mano (o de la “cabeza mágica”) de Alberto “El Negro” Spencer. Me detengo aquí por un momento, lo amerita este increíble jugador. Ecuatoriano de ascendencia jamaiquina. Alto. Ambidextro. Desconocido en Europa por su amor a estas tierras (¿Por qué ya no hay jugadores así?). El ídolo de Peñarol. Marcó cerca de 450 goles (500 con amistosos). Destaca el hat-trick al Santos de Pelé. Sus goles para robarle la Intercontinental al Benfica de Eusebio y al Madrid de Di Stefano. Máximo anotador de la Copa con 54 goles en 87 partidos. Pelé (y sus amigotes) lo ninguneo en su FIFA 100, no era conocido y no generaba publicidad. Las cosas del fútbol.
Desde la creación de la Libertadores hasta el año 1989, la Copa pertenecía a los países del cono sur, Argentina, Uruguay y Brasil. Con base a esto, se creó el despectivo cantico de “La Copa se mira y no se toca”, en alusión a los equipos de los demás países del cono norte que no habían podido lograr alzar la gran Copa. Esa hegemonía fue quebrada por Atlético Nacional de Colombia, con Francisco Maturana comandando el barco. En la tanda de penales, se impuso Nacional 5-4 ante Olimpia de Paraguay, para júbilo de los colombianos. No solo Colombia obtenía su primera Libertadores, sino que los países del cono norte empezaban a hacerse un hueco.  La tiranía de los colosos se ponía en riesgo.  A pesar que siguieron llegando los titanes a la final, equipos peruanos, ecuatorianos, chilenos, colombianos y hasta mexicanos lucharon con ellos para entrar a la historia. Solo los Davies Once Caldas de Colombia y Liga de Quito de Ecuador se impusieron a los Goliats de Boca Juniors y Fluminense.
La libertadores es un torneo distinto. Empezó por amor al fútbol. Porque más allá de los países del Atlántico, existía fútbol. Acá arriba también existimos, también queremos jugar, también vamos a dar la pelea. Y es que a diferencia de Europa, acá no sabemos quién puede ganar, ya sea la Libertadores, la Copa América o las Eliminatorias Mundialistas. Ver un partido de la libertadores es como ver una pachanga, un picadito de barrio, un voleo de potrero, un toque è favela, es ver a un montón de semidesconocidos dejarse la piel por un poco de gloria, es ver los firuletes y las filigranas de los jugadores (que lastimosamente gracias a ellas se convierten en materia prima para Europa), es ver los papelitos que caen a la cancha, es ver los gritos de la hinchada, es ver las finales ida y vuelta, es ver la rebelión de los equipos pequeños, es ver la gigante copa con los nombres de cada uno de los ganadores incrustados, es ver a una región del continente levantarse…es ver que la belleza en el Sur también existe.


*Derechos de autor de la Imagen